Control de mamíferos

Poblaciones anormalmente grandes de conejos, zorros, topillos o ratas y ratones campestres, pueden provocar grandes daños a los intereses económicos del hombre. Los conejos por ejemplo, atacan las cosechas y las plantaciones jóvenes de árboles. Así mismo pueden ser un problema para las infraestructuras terrestres y subterráneas, tales como líneas eléctricas o conducciones de agua, gas, entre otros.

Los jabalíes, además, suponen en muchos casos peligros importantes para el tráfico. Frecuentemente atraviesan vías de circulación, provocando graves colisiones con vehículos. Ante ésta realidad solo se puede actuar en función de cada caso.
Estudiándolo y proponiendo las medidas más adecuadas. Éstas pueden pasar por la captura de individuos, la eliminación completa de zonas de cría, o la instalación de zonas de exclusión. Siempre contando con los permisos y concesiones administrativas pertinentes.